Este es uno de los jabones más nobles que puedes formular: une la calma de la caléndula con las propiedades antisépticas de la miel pura. Una combinación que no falla, ni en piel sensible ni como regalo personalizado.
Fórmula
- 100 g de base de glicerina transparente Realza el tono natural. Humectante natural que retiene la hidratación y suaviza la textura de la piel.
- 2 g de macerado de caléndula Potente regenerador celular que calma irritaciones y acelera la recuperación dérmica.
- 1 g de miel pura Aporta propiedades antisépticas naturales y un complejo enzimático que nutre profundamente.
- 5 gotas de vitamina E Escudo antioxidante que protege las células frente al envejecimiento y los radicales libres.
- 10 gotas de aceite esencial de lavanda o manzanilla Acción descongestiva y sedante que equilibra y relaja las pieles sensibles.
¿Para quién es esta fórmula?
Pieles sensibles, reactivas, con tendencia a la irritación o a la sequedad estacional. También funciona muy bien para infantes (consultar con pediatra antes de uso continuado) y como detalle en eventos: bodas, baby showers, cumpleaños temáticos.
Tip profesional
El macerado de caléndula debe estar bien filtrado antes de incorporarlo a la base. Si dejas restos vegetales gruesos, el jabón puede oscurecerse con el tiempo. Si quieres aprender a hacer tus propios macerados, lo enseñamos paso a paso en el Curso de Jabones Artesanales.
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